Era jueves, y como todos los días entre semana estaba estudiando en la biblioteca. Era mi segundo año en bachillerato y se me estaba haciendo realmente difícil, pero no me quedaba más remedio que estudiar. Solo me faltaban 6 meses para cumplir los 18 y sabía que tendría que esforzarme al máximo si quería ser un buen doctor.
Salí de la biblioteca y me dirigí a casa. Mis padres aún estaban trabajando y mi hermano Mike había salido con su novia. Tenía la casa para mí solo.
Continuamente, la gente me preguntaba si me molestaba que mi hermano pequeño tuviese novia y yo no. La verdad es, que no me importaba. Ya había estado antes con otras chicas y aunque era entretenido estar con ellas, no me llamaba demasiado la atención, porque estar con ellas significaba no tener suficiente tiempo para mis verdaderas amantes: las estrellas.
Como aún tenía tiempo antes de que llegara alguien a casa, fui a la terraza con el telescopio y me olvidé de todo. Cada vez que miraba por él era como perderse en un mar de ilusiones. estaba perdidamente enamorado de las constelaciones. Tan brillantes, tan perfectas...
Y así me quedé observando las estrellas sin sentido del tiempo hasta que oí la puerta.
- Tío, tío, tío - Era Mike - He ido al cine y he visto lo mejor del mundo
- ¿Qué película has visto?
- ¿La película? ¿Que película? Ah sí, buah un coñazo... es que la ha elegido Pamela y era de amor y esas gilipolleces. Lo de que he visto lo mejor del mundo era por las pavas de delante Pff, estaban mazo de buenas tronco, tenían 3 polvos cada una.
- ¿Pero tu no estabas con Pamela? ¿Ahora sois amigos o algo? Me he perdido...
- No hombre. ¿Amigos? Que va, está loca por mí. Seguimos juntos.
- No deberías hacer eso.
- Hacer ¿qué?
- Jugar con ella. Si no la quieres deberías dejarla.
- ¿Qué mas dará? Si de todas formas no se va a enterar..
- Es mi opinión.
- Pues tu opinión es una mierda tío. Hay que disfrutar que solo se vive una vez. ¿Te vienes al burguer a comer algo?
- Va, pero invitas tu ¿eh?
Deje el telescopio en mi cuarto, cogí la sudadera, y me dispuse a pasar la velada del domingo con mi hermano.
Como aún tenía tiempo antes de que llegara alguien a casa, fui a la terraza con el telescopio y me olvidé de todo. Cada vez que miraba por él era como perderse en un mar de ilusiones. estaba perdidamente enamorado de las constelaciones. Tan brillantes, tan perfectas...
Y así me quedé observando las estrellas sin sentido del tiempo hasta que oí la puerta.
- Tío, tío, tío - Era Mike - He ido al cine y he visto lo mejor del mundo
- ¿Qué película has visto?
- ¿La película? ¿Que película? Ah sí, buah un coñazo... es que la ha elegido Pamela y era de amor y esas gilipolleces. Lo de que he visto lo mejor del mundo era por las pavas de delante Pff, estaban mazo de buenas tronco, tenían 3 polvos cada una.
- ¿Pero tu no estabas con Pamela? ¿Ahora sois amigos o algo? Me he perdido...
- No hombre. ¿Amigos? Que va, está loca por mí. Seguimos juntos.
- No deberías hacer eso.
- Hacer ¿qué?
- Jugar con ella. Si no la quieres deberías dejarla.
- ¿Qué mas dará? Si de todas formas no se va a enterar..
- Es mi opinión.
- Pues tu opinión es una mierda tío. Hay que disfrutar que solo se vive una vez. ¿Te vienes al burguer a comer algo?
- Va, pero invitas tu ¿eh?
Deje el telescopio en mi cuarto, cogí la sudadera, y me dispuse a pasar la velada del domingo con mi hermano.
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