jueves, 8 de marzo de 2012

12. Solo es un nombre


(Narra Nahiara)
Llegué a la escuela agotada. Había bastante camino desde el mirador, ya que estaba en la parte más alta de la ciudad y la E.F.K se encontraba en la otra punta de esta, aislada, para que nadie preguntase.
Al entrar me encontré a Sally leyendo en el salón.
- Hola
- Hey
- ¿Qué tal hoy con Lucas?
- No he estado con Lucas.
- ¿No? ¿Has estado sola entonces? Que planazo… - se rió- Para eso podrías haberte quedado. Hemos estado viendo una película, está muy bien, tienes que verla.
- Sally, no he estado sola. He quedado con un humano, pero no es Lucas.
- ¿Tú? ¿Quedar con un humano? Resulta extraño, ¿Por qué vas con él?
- No sé, al principio le aborrecía pero he estado hablando con él y bueno... me cae bien.
- Pero recuerda que es un humano, no puedes contarle nada, y menos ahora que estamos a punto de atacar.
- Solo le he contado todo a Lucas, y es porque en los 10 años que hace que le conozco nunca me ha fallado. Confío plenamente en él, pero eso no quiere decir que haga lo mismo con todos. Jake me cae bien, solo eso.
- ¿Jake? ¿Desde cuando llamas a los que no son de los nuestros por su nombre?
- Eso da igual.
- Allá tú, pero no me gusta la idea de que ya le llames por su nombre.
- Solo es un nombre.
- Sí, pero eres tú, y tú solo llamas por su nombre a la gente que te importa.
Viendo el panorama de nuestra discusión preferí dejar a un lado la cuestión de que no era un simple humano, sino el humano por el cual Xarlot estaba en manos de los vampiros. Decidí ocultárselo a todos, pues si no me ordenarían matarlo, además empezaba a cogerle cariño. Quizá Sally tenía razón y me importaba su amistad, pero no lo tenía claro, por lo que decidí guardar silencio.
- Piensa lo que quieras. Me voy a buscar a Terra.
- Esta en el jardín estudiando una no se que qué ha creado. Dice que son especiales, pero yo las veo unas flores normales y corrientes.
- Odio cuando se pone en plan sabelotodo. ¿Y Ángel?
- Arriba.
Subí a su habitación y entré sin llamar. La música que salía de sus cascos se oía desde la puerta. Como no, Daddy Yankee.*
- Ángel – Le llame mientras le zarandeaba.
- Oh, hola Nai, ¿qué tal?
- Bueno, ahí ando, ¿y tú?
- Yo bien. He quedado ahora con una tía que madre como está – dijo con sonrisa pícara.
- Seduces a las tías y luego las mandas a paseo, eres una mala persona…
- Ya bueno, pero son simples humanas, es divertido. Y aun que sabes que soy un capullo en el fondo me quieres.
- Va a ser eso – reí.
- ¿Quedamos mañana por la tarde? Y damos una vuelta que hace mucho que no tenemos una tarde interesante. Que se vengan estos si quieres.
- Por mí bien, pero no creo que Terra, Brayan y Sally quieran venir.
- Por intentarlo…
En ese momento llegó la chica a la que Ángel esperaba.
- Bueno, creo que mejor me voy.
- Hasta mañana princesa, y buenas noches – me contestó él.
Con una mirada cargada de odio clavada en la espalda por parte de la acompañante de mi amigo, salí del cuarto en dirección a mi habitación.
Pobre chica – pensé – mañana no recordará nada. Ángel le saca mucho partido a las plantas que le da Terra para borrar la memoria.
Aún sonriendo me metí en la cama y me quede profundamente dormida.

*

domingo, 4 de marzo de 2012

11. ¿Amigos?


(Narra Jake)
Al día siguiente me presenté puntual en el mirador. Ella ya estaba allí, con mi ropa en la mano, dispuesta a devolvérmela y a marcharse. Me llamaba la atención, pues no era como las demás chicas. Quería conocerla mejor, y ¿qué mejor que esa tarde para hacerlo? Mientras caminaba hacia ella fingí tropezarme y caí al suelo. Al verme, soltó la ropa y vino corriendo hacia mí.
- ¿Te has hecho daño?
- Creo que me he torcido un tobillo. No puedo caminar ni mucho menos coger la moto.
- Llama a tus padres y que vengan a buscarte.
- Están trabajando, les llamaré a las 10 que es cuando acaban. Hasta entonces me quedaré aquí, vete si quieres.
- No te voy a dejar tirado. No me caes bien, pero tampoco soy tan mala persona.
Nos sentamos en los bancos y comenzamos a charlar.

(Narra Nahiara)
- ¿Tienes hermanos?
- Sí, uno. Se llama Mike. ¿Y tú?
- Que va. Mis padres con una hija tienen bastante.
- ¿Tan mala eres?
- Ni te lo imaginas… y tú ¿qué? No pareces el típico niño bueno.
- No lo soy, pero tampoco soy de los peores. Aguanto a mis padres por que es lo que me toca, y bueno, mi hermano es un caso perdido.
- ¿Un caso perdido?
- Sí, un caso perdido. No tiene remedio. Es demasiado creído y mujeriego... pero bueno, se le quiere de todas formas.
No pude contener más la risa y empecé a reír a carcajadas.
- ¿Qué pasa? – Preguntó Jake
- Que te entiendo perfectamente. Tengo unos amigos que son más o menos así. Se llevarían bien – Volví a reírme de nuevo.
Me hacía gracia como había descrito Jake a su hermano, pues me recordaba a mi amiga Terra por lo de creída y a mi amigo Ángel por lo de mujeriego.
Así fue pasando la tarde. Hablamos de todo un poco, desde películas y aficiones hasta de sueños de la infancia. Imitamos a famosos e inventamos palabras de lo más extrañas. Nos reímos como locos y nos lo pasamos realmente bien.
- Son las once y media, ¿tú no ibas a llamar a tus padres?
- ¿Para que les iba a llamar?
- Para que vinieran a por ti ¿no?
- ¿Y porque iban a venir a por mí si puedo ir yo?
Comprendí que me había engañado y que su tobillo se encontraba perfectamente.
- ¡Idiota! ¡Me has mentido!
- Sí, pero reconoce que te lo has pasado bien.
- Lo cierto es que sí que ha merecido la pena.
- Me alegra oír eso. ¿Te llevo a casa?
- No tranquilo, voy yo sola. Pero gracias – Contesté sonriendo.
- ¿Quieres repetir esto otro día?
- No ha estado mal el plan de hoy, así que por mi vale, pero esta vez sin torceduras de tobillo ¿eh?
- Te lo prometo. ¿El sábado aquí?
- Claro.
Me dí la vuelta dispuesta a marcharme.
- ¿No vas a darme ni un abrazo? Mira que mi tobillo está muy mal y a lo mejor me muero.
- Cuentista…
Le dí un abrazo de despedida y con un “hasta el sábado” me alejé del mirador.