(Narra Nahiara)
La tarde con Ángel estuvo
bastante bien, aun que no hicimos nada interesante, pues nos dedicamos a dar
vueltas por el jardín de la escuela. Como era de esperar solo fuimos nosotros
dos, ya que según Brayan, Terra y Sally había cosas mucho más importantes que
hacer. En el fondo sabía que tenían razón. Apenas quedaba un mes y medio para
atacar y había mucho trabajo que realizar.
Ángel y yo hablamos de
todo un poco. La verdad es que siempre he tenido la sensación de que le sustituí
por Lucas. Al morir Stella * Ángel y yo cogimos muchísima confianza, pues él también había sido un gran amigo suyo. Comenzamos a contárnoslo todo y siempre estábamos juntos, pero él
prefirió ir detrás de todas las humanas en busca de una noche divertida y me
pareció mejor tener como amigo a Lucas. Supongo que por eso nos acabamos distanciando.
Lucas me dijo que esa
semana tenía todos los examenes, de ahí el porque hacía semanas que no
hablábamos. Le echaba de menos. No solemos pasar más de dos semanas sin hablar,
además tenía cosas que contarle, como por ejemplo, que no podía dejar de pensar
en el sábado.
- ¡Es un chico normal de
17 años! No merece la pena perder el tiempo pensando en él. – Me repetía a mi
misma una y otra vez, pero siempre acababa sonriendo al recordar sus absurdos
comentarios.
Jake... Me parecía interesante para ser un humano. Me hacía reír y tenía la sensación de que me comprendía. Me recordaba a Stella... Ella tenía una apariencia humana similar a la de él y se parecían bastante en la forma de ser. Quizá por eso Jake y yo nos llevábamos bien (a su manera), porque me recordaba a la persona que más había querido hasta entonces. La echaba tanto de menos...
Jake... Me parecía interesante para ser un humano. Me hacía reír y tenía la sensación de que me comprendía. Me recordaba a Stella... Ella tenía una apariencia humana similar a la de él y se parecían bastante en la forma de ser. Quizá por eso Jake y yo nos llevábamos bien (a su manera), porque me recordaba a la persona que más había querido hasta entonces. La echaba tanto de menos...
Y así llegó mi esperado día,
y puntual como siempre me presenté en el mirador.
(Narra Jake)
Tenía muchísimas ganas de
verla, y al descubrir su presencia no pude evitar darla un fuerte abrazo.
- ¿Qué haces? – Dijo volviendo
a su tono de niña borde de los primeros días.
- Perdona, ha sido inconscientemente,
te lo juro.
- Más te vale.
Aquella tarde la pasamos
de nuevo entre risas, hablando de cosas sin sentido o de historias del pasado. Sí,
una tarde más, sin nada nuevo de por medio.
- ¿Hasta el sábado que
viene?
- Esta bien, pero no te
acostumbres – Respondió sonriendo mientras me abrazaba y yo inspiraba su olor
dulce y aterciopelado.
Y así fueron pasando los
días, ella y yo, juntos cada sábado en aquel mirador inexistente para muchos.
Empecé a considerarla mi
amiga, y la conté cosas que solo compartía con mi hermano. Nai me empezó a dar
abrazos sin necesidad de que yo se los pidiera, aunque en la despedida yo
siempre repetía aquella frase de: - ¿Y mi abrazo? - Y ella me respondía con un
cariñoso: - Calla tonto - Mientras me
abrazaba. Me caía realmente bien. Me parecía curiosa, frágil y a la vez tan
fuerte, con ese carácter que adquiría cuando algo la molestaba. Estaba seguro
de que tenía algo especial, y estaba dispuesto a descubrir lo que era.
* Stella era mi mejor amiga, pero murió a manos de un vampiro hace ya mucho tiempo. Su historia la encontrareis más adelante.
* Stella era mi mejor amiga, pero murió a manos de un vampiro hace ya mucho tiempo. Su historia la encontrareis más adelante.
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